En Australia, las firmas electrónicas para la inscripción de estudiantes están reguladas por la Electronic Transactions Act 1999 (Cth), que reconoce las firmas electrónicas como equivalentes a las firmas con tinta para la mayoría de los contratos, siempre que identifiquen de manera confiable al firmante e indiquen la intención de firmar. Las universidades deben asegurar el cumplimiento de esta Ley, así como de cualquier legislación específica de transacciones electrónicas a nivel estatal. Para la educación superior, pueden aplicarse directrices adicionales de la Tertiary Education Quality and Standards Agency (TEQSA) para mantener la integridad de los acuerdos de inscripción.