Aunque el testimonio remoto está generalmente permitido para escrituras electrónicas, ciertos documentos como declaraciones juradas o poderes notariales pueden tener reglas más estrictas bajo las leyes estatales, como requerir testimonio en persona en algunos casos. Para escrituras, se deben usar plataformas electrónicas que soporten flujos de trabajo conformes, como aquellas que se adhieren a los estándares australianos, para asegurar la validez.